Rossë... mistë...
El agua asciende y asciende huyendo de su mundo, alejándose del océano en busca de refugio. La vida terrenal le abruma, desahucia todos y cada uno de sus recovecos, le llena de penumbra... muerte parpadeante y sinuosa... lenta pérdida de libertad...

Pinceladas grisáceas cubren el cielo dando lugar a un cúmulo de manchas caducas y temerosas a desaparecer... la barrera va tomando forma... seguridad a punto de perecer, temor impío...

"Ha llegado la hora. Déjate derramar, acaricia el mundo que se halla bajo tus pies, de ternura lo has de bañar, ese es tu afán... " Susurra una voz tras surcar los cielos rauda como el viento culminando en un sonoro estruendo lleno de fulgor...
El agua anhela escuchar aquella cándida voz, lo desea con fervor, necesita creer en un mañana lleno de cantor, pero no puede. Teme, teme...

A bajar nuevamente se resiste, su tono grisáceo persiste... y sin previo aviso, una pequeña gota de lluvia escapa de la represión y se deja caer al vacío, no sin temor... las ráfagas de viento guían su vuelo... la desolación se acentúa en el alma del agua...

"No, no quiero derramarme... ¿Qué será de mí si todo lo que he acumulado entre mis nubes vuelve a abandonarme? No quiero caer al mar, no quiero mezclarme con aquella muchedumbre de Gotas unánimes... Lluvia eterna anhelo llegar a ser."

Una lluvia eterna, sí, Oirarossë... Oira, oira, oira...

... Otra gota se deja caer, y una sensación extraña empieza a florecer entre las manchas grisáceas de las nubes que cubren el firmamento ahora relampagueante, sin ningún ave danzando entre el algodón celestial... sin ningún ente protegiendo su efímera felicidad...
Oirarossë... oira, oira...
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Eru
PD: Oirarossë significa "lluvia eterna" en Quenya. Un especial agradecimiento a Nico por revelarmelo. ^^

Sé que esto se sale de la temática de mi pequeño mundo de cristal, pero considero que el asunto es de gran relevancia como para pasarlo por alto.

Esta es una crítica a todos aquellos desalmados que han osado posar sus sucias manos sobre corazones inocentes con fines lascivos y carentes de humanidad.
¡Gritemos todos juntos, NO a la pornografía infantil!




-¿Morir?-
Súbitamente aquella imagen se desvaneció para dar paso a otra; Vi el rostro de aquel hombre empañado de lágrimas, vi en su semblante el reflejo del dolor que portaba en su fuero interno. En aquel ambiente se respiraba el rancio aroma de incertidumbre y desesperación. El hablaba de una persona que jamás volvería, de un adiós, de una posible tortura, de una muerte; nuestra tortura, nuestra muerte.

-¡Oh, cielos! ¿Qué os ocurre?- Me acerqué rápidamente hacia él como si no existiera mañana y posé la mano sobre su hombro, pero me la apartó bruscamente.
-¿Qué hacéis aquí? Ya deberíais haber muerto.- Sentenció el susodicho hombre clavando sus ojos sobre los míos, su mirada volvía a ser gélida y sus lágrimas parecían escarcha.
-Dejad de inundar vuestros pensamientos de muerte y sangre, eso no solucionará vuestros problemas...- Dije creyendo entender aun extrañada por su comportamiento.
-Exacto, tan solo los acrecenterá.-
-¿¡Entonces para qué deseais suicidaros!? ¡No lo entiendo!-
-Si pudiera suicidarme, ya lo hubiera hecho. El problema reside en que vos os suicidaréis involuntariamente.
-¿Cómo iba alguien a suicidarse involuntariamente? ¡Ni voluntariamente lo haría, no quiero irme de aquí!-
-Ese es otro problema, os iréis en contra de vuestra voluntad.-
-No, tengo libertad suficiente como para ir donde me venga en gana.-
-Pero no para volver.-
-¿Qué?-

¿Qué significaba todo aquello? ¿Qué debería hacer? ¿A caso me odiaba? Jamás lo entendí. Sólo había algo que conocía... dolor.

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Continuará...

Eru



Bajo el firmamento salpicado por miles de estrellas y bajo el fulgor de la luna llena, fui recorriendo los senderos de mi memoria de confín a confín explorando cada recoveco y cada recuerdo que se hallaba oculto tras La Puerta del Olvido.
...Entonces, cerré los ojos...


Vi una sombra lejana, muy lejana; se trataba de una silueta oscura y difusa. Sus cánticos acariciaron mis oídos como si de música celestial se trataran, aquella sensación que inspiraba el que parecía un guerrero cantor, logró arrancar una tímida sonrisa de mis labios. Cierto era que su oscuridad me inquietaba, de hecho, despertaba en mi un rencor y una desconfianza casi ancestrales, pero acallé la voz del instinto para dejarme llevar por los dictámenes de mi espíritu. Algo me empujaba a abandonar aquellos sentimientos tan negativos; tal vez la belleza de su cántico, tal vez su aura de misterio, tal vez mi endiablada curiosidad. Jamás encontré la respuesta, de todas formas obedecí sin reparo.

Entonces, distinguí entre las sombras de mi mente un intercambio de miradas, un atisbo de curiosidad, una sonrisa... un vínculo extraño y difuso que iba estrechándose cada vez con más intensidad.

-Alejaos de mí.- Sentenció aquel que irradiaba tanto misterio.
-¿Por qué debería hacerlo? - Pregunté.
-No es mi deseo convertir vuestra realidad en fugacidad.- Explicó clavandome una gélida y aterciopleada mirada sobre los ojos.
-No lo entiendo, ni siquiera sé quien sois ni donde me encuentro.- Dije aparentando serenidad.
-Morid y lo entenderéis.-

..

Continuará...

Eru

El silbido de los vientos narra una historia, si quieres escucharla, para la música y clícame...

Un ente camina hacia adelante guiado por la mano del destino mientras observa su alrededor con los ojos ávidos de curiosidad... De pronto, se percata de que allá entre los pétalos de una pequeña rosa azul se halla el cuerpo moribundo de un ser diminuto y frágil...

...

-Hola, pequeña. ¿Qué eres?-

-Soy aquella que renunció a su verdadero ser. Aquella que cubrió su alma desnuda con las telas de un gélido disfraz. Aquella que alzó una fortaleza imponente y aparentemente indestructible.

-Pero... Si tan indestructible era tu barrera y tan bien elaborado estaba tu disfraz, ¿Por qué veo en tus ojos el sollozo del ánima que portas en tus adentros?

-Porque el disfraz no me pertenecía, yo le pertenecía a él.

-¿Cómo te percataste de eso?

-La susodicha barrera besó apasionadamente a la mismísima muerte. ¿Ves estos pétalos caídos? Son los restos de mi identidad perdida. Son las lágrimas temerosas a ser derramadas. Son mi propia fragilidad.

-¿Son las lágrimas de hoy los restos de una barrera caída?

-Cuando la barrera cayó, sentí como mis lágrimas heladas atenazaban mi corazón con violencia y frenesí, desahuciando todos y cada uno de sus rincones, partiéndose lenta y tortuosamente... casi pude sentir como sus esquirlas perladas se clavaban en mi piel. Aquellas tormentas huracanales de dolor, fueron quienes me ayudaron a ver la verdad. De nada sirve matarse a si mismo si luego va a resucitar para recordarte lo estúpido que fuiste. De nada sirve alzar una barrera exageradamente imponente si luego al quebrar, esta caerá sobre ti. De nada sirve huir fingiendo fortaleza. De nada sirve luchar detrás de una existencia efímera. -

-Pequeña... ya has sufrido bastante. Vístete con aquellos pétalos caídos, coge mi mano y vuelve junto a mí, esta vez lucharemos juntos. Conviértete en mis lágrimas perdidas, que yo seré aquella sonrisa que tanto echas en falta.-

-Juro que no volveré a soltarte la mano, Identidad Perdida. Me alegra tanto haberte encontrado... esto es señal de que la esperanza jamás nos abandonará.-
...
Así fue como una persona logró encontrarse a si misma... Tú, aquel que escucha mis palabras, te invito a creer en ti mismo. Te invito a no perder la esperanza. Sigue caminando hacia adelante, encuentra tu nuevo amanecer. Y por lo que más quieras, jamás renuncies a tus sueños... pues ellos serán el sustento de tu ánima.
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Voz masculina: Iván Durán
Voces femeninas y texto: Eru

PD: Quiero disculparme por la mala calidad de mi micrófono y dar gracias Iván por regalarnos un poco de su voz.


Sin ningún motivo aparente, una voz lejana comienza a susurrar... Si quieres oirla, para la música y clícame...


Corriste y corriste sin descanso, como si tu vida dependiera de ello, como si en el final del camino
fueras a encontrar un atisbo de luz, una salida, un ápice de tu felicidad perdida.

Sentías como las ramas de los árboles y las espinas de las flores se clavaban en tu piel, sin mostrar ni un solo pequeño matiz de piedad, pero te daba igual. Tan solo deseabas huir aquel mundo que te tenía aprisionado en una diminuta jaula asfixiante, cargante y torturadora.

Una diminuta jaula, sí... Aquel era tu mundo. Eras considerado como un monstruo solo por ser distinto, eras considerado una aberración por no querer colocar sobre tu rostro aquella máscara
cargada de hipocresía, aquella máscara que con un dulce semblante ocultaba el horror que se hallaba detrás. Y tú, harto de todo te dejaste cosumir por la desesperación.

Te sentías confuso, lo tenías todo, pero a la vez no tenías nada. Aquel vacío que sentías en lo más profundo de tu alma te mataba por dentro.

No sabías como remediarlo, lo dabas todo por perdido. Pasaban los días y ese vacío aumentaba. ¿Qué hiciste mal?
Nada, simplemente ser un humano.

Aquel era tu destino, pues tú te lo habías buscado y no hacías nada por remediarlo.
Deseaste ahogarte entre tus lágrimas, pero te fue imposible. Deseaste desaparecer, pero seguías ahí. Deseaste envolverte entre oceanos de ternura, pero no te atreviste a sumergirte en ellos.

Formulaste miles y miles de preguntas, pero jamás encontraste respuesta a ninguna de ellas.
Y otra vez sentías que tu existencia carecía de sentido... Otra vez... Te sentías sumamente vacío.

¿Dónde está esa parte de tí que tanto das por perdida? ¿ Dónde está tu luz? ¿Dónde está tu lugar? Por qué no te levantas? ¿Por qué no abres los ojos? ¿Por qué no lloras? ¿Por qué te has convertido en un muerto viviente?

Despierta... despierta... busca en lo mas profundo de tu ser. Busca, debe haber algo ahí, algo que te aleje de toda esa tristeza, algo que te llene por dentro. ¿Pero qué... ?¿Qué es aquello que tanto necesitas?¿que es aquello que tanto echas en falta?

No lo sabes... Por eso estás rendido y acabado.
-

Eru


Una voz lejana comienza a susurrar... si quieras oirla, para la música y clícame...


Los vientos mecen suavemente los pétalos de azahar, que visten y acarician una tierra muerta y aparentemente sin nombre. Una tierra olvidada, una tierra cuya belleza fue robada por las embestidas del tiempo...
Ella desea sentir el frescor del agua deslizándose sobre su superficie helada en forma de gota perlada, en forma de lágrima, pero los riachuelos se resecaron y partieron lejos arrancándole a la Tierra Sin Nombre el don del llanto... Triste condena...
Ya incapaz de llorar, ella trata de entonar los cánticos de la eternidad en honor al atardecer; cuando el día y la noche hacen el amor, revelando al mundo entero la belleza de su sentimiento eterno, tiñiendo la bóveda celestial de pinceladas violáceas y azul marino; Un romance idílico alejado de la fugacidad que muestran estrellas que caen del firmamento. Pero... Los ruiseñores hace milenios que alzaron el vuelo y abandonaron a aquella tierra incapaz de llorar, pues sus cánticos necesitaban beber de aquellos sentimientos ya inexistentes. ... Triste y silenciosa condena....
El verdor se marchita, las hojas mueren, la desolación cubre con un manto de soledad el pesar que reflejan las grietas de la reseca Tierra Sin Nombre...
Los pétalos de azahar van abandonándola uno por uno, olvidando retirar su dulce aroma de la memoria de La Tierra Sin Nombre. La esencia de la tierra se mantiene moribunda, luchando con su último hálito de vida y deseando liberarse de su tortura continua... Pronto será olvidada, pronto estará acabada...

Eru

Bosques de Cristal

Paz y Belleza. Ellas son sin duda alguna, las protagonistas del paisaje nocturno que se halla ante ti. Los cielos poseen un fulgor violáceo y azul marino; un brillo perpetuo, una danza lumínica perpetua.
El aire que se respira es fresco y natural, muchos aseguran que semejante brisa milagrosa tan solo puede ser obra de una caricia celestial.
Y las aguas danzan tranquilamente al ritmo que marcan los vaivenes del viento.

A medida que vas avanzando, te percatas de algo extraño; A pocos metros de ti, puedes apreciar un pequeño grupo de árboles cristalizados. En sus troncos vidriosos se hallan unos penetrantes ojos záfiro que se clavan en los tuyos con una intensidad insólita. Te observan, te siguen de cerca...

-Saludos, viajero...- Susurra una voz en tu mente. -En éste lugar a través nuestros rostros cristal, encontrarás textos, algún que otro dibujo y quizá audiorelatos. Se trata de la pequeña creación de una muchacha que a veces dedica su tiempo libre en éste tipo de cosas.-Pausa.- Y sin más dilación, te doy la bienvenida. Espero que disfrutes de tu estancia.-

Murmullos del viento

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